En plena etapa de transición a la era digital, muchas empresas ya han comenzado a desarrollar proyectos de transformación de su procesos críticos de negocio.

Centrándonos en el sector asegurador, una de las áreas de  procesos que son fundamentales para la transformación digital son aquellas que tienen su aplicación en los medios y canales de distribución y contratación.

En este sentido, las demandas del mercado van orientadas hacia la implementación de nuevos canales de comunicación, que permitan una relación con el cliente en cualquier momento y lugar, y con la seguridad de que es el proceso pueda ser válido jurídicamente. No obstante, los requerimientos legales y técnicos que implica este proceso son muy exigentes y, la industria demanda un elevado nivel de compliance.

Al margen de los obstáculos que podemos encontrar en este proceso, como contrapunto, también existen una serie de factores catalizadores que las empresas pueden reforzar para desarrollar el proceso:

  • Cultura de Empresa:

No hay duda de que el factor humano siempre es fundamental. Tener un plan de innovación y una cultura de empresa abierta al cambio favorecerá en gran medida que las organizaciones vean la transformación como una vía de crecimiento y no como un obstáculo.

  • Tecnología:

En un proceso de transformación digital, el contar con la tecnología adecuada es crucial. Tener una plataforma sólida, contar con la infraestructura necesaria y un equipo cualificado y experimentado es quizá la mejor palanca que podemos accionar para sacar adelante el proyecto.

  • El Mercado y los usuarios:

Los usuarios han sufrido una gran transformación, ya que sus demandas y necesidades han cambiado a un ritmo vertiginoso durante los últimos años. Comparan, buscan a quien les ofrezca lo mejor y les permita tener la mejor experiencia posible. Partiendo de esta premisa, podemos concluir que, en este caso, el propio mercado nos puede ayudar a enfocar nuestro proceso y sacarlo adelante. La investigación en cuanto a las tendencias y deseos de nuestro mercado puede ser (y en muchos casos es) crítica para plantear un proceso que realmente aporte valor a la empresa. En última instancia, es el cliente quién tiene el poder de valorar un producto y todo lo que este término engloba. Escuchar al mercado es fundamental.

La transformación siempre plantea retos y riesgos. Contar con un partner que pueda apoyar en el proceso y favorecer su consecución es una forma de mitigarlo. Por supuesto, una empresa podría desarrollar íntegramente este proceso, pero siempre hay determinados factores en los que hay que mantener una visión aperturista. En ocasiones es mejor centrarse en un parte del proceso en la que la empresa puede aportar valor y externalizar otras que no sean nucleares.

 

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